Salud

¿Qué está pasando?

Por primera vez el mundo vive una epidemia en tiempo real, una época donde los medios de comunicación, varias veces al día y las redes sociales interpersonales de forma instantánea, cruzan información en todo el planeta, sobre un virus nuevo, del cual la ciencia sabe muy poco y, por tanto, se le imposibilita predecir la evolución.

El impacto del forzoso aislamiento por la pandemia del COVID-19 en busca de aplanar la montaña epidemiológica de casos, y enlentecer la avalancha de contagios en el tiempo, ha ido dejando sus huellas en la población, tratando de activar y ampliar sus mecanismos de respuesta contra este nuevo agente infeccioso, mientras los medios tratan de dar a conocer los riesgos que conlleva y la manera de protegerse.

¿Qué pronóstico tiene la República Dominicana y el mundo, en cuanto a la pandemia?

A pesar de los dolorosos acontecimientos, el país irá superando poco a poco el nivel de contagio y las consecuencias, que trae consigo esta nueva enfermedad. El mundo no será la misma después de la pandemia, sin embargo, con el tiempo se vuelve más clara la duración y amplitud de los efectos del coronavirus, donde a pesar de la gran duda que quedara en aspectos cotidianos de la vida, tales como: viajes, reuniones o eventos que involucran gran multitud de personas, estaremos ante un paisaje más optimista, dejando en el mundo y en cada uno de nosotros un efectivo manejo de las medidas de higiene.

El virus continuará circulando en el mundo, independientemente de si hay una vacuna o no lo antes posible, a menos que estemos comprometidos con un objetivo estratégico de eliminar realmente el virus del planeta con el desarrollo de un eficaz tratamiento o logre la ciencia producir una vacuna eficaz, que es posible, pero hasta no tenerla, no sabremos, pues no olvidemos que hay infecciones que se resisten a dejarnos a pesar de esfuerzos científicos mundiales, como el VIH, dengue, malaria o tuberculosis, entre otras enfermedades que continúan azotando gran parte de la población principalmente en los países con sistemas de salud más débiles como el nuestro.

Es preocupante que se empieza a evidenciar que a medida que avanza la pandemia en el mundo, pueda haber una segunda pandemia más lenta posterior en relación al aumento de la resistencia antimicrobiana, que ya era una crisis por si sola, pues a pesar de que el COVID-19 es una enfermedad viral y no tendría relación directa con los antibióticos, los datos preliminares que se han ido publicando, muestran una proporción muy alta de pacientes que están siendo tratados con antibióticos de amplio espectro para curar o prevenir infecciones respiratorias secundarias por el uso de medicamentos inmunosupresores durante la hospitalización.

El mundo ya no será el mismo

Con la esperanza de que todo sea una pesadilla y quede pronto atrás como un mal recuerdo, seguimos en una lucha intermitente contra esta nueva enfermedad, en los años posteriores, nada será como antes, no importa si se vive en una gran ciudad, municipio o pequeño paraje, quedaremos durante un largo tiempo con el recuerdo permanente en un marco fundamentado en un lavado frecuente de manos, manteniendo el protocolo respiratorio, el uso de mascarilla y un cierto distanciamiento social por el riesgo permanente de algún contagio, todavía mayor para los profesionales de la salud.

Confiando en la capacidad de los científicos enfocados en una pronta vacuna, estaremos luego de esto, abriendo las puertas a nuestros familiares y amigos con un afecto incrementado, como consecuencia del aislamiento, pero con una experiencia de aprendizaje jamás olvidada.

Dr. Carlos Rodriguez Taveras

Infectólogo

Teléfono: (809) 541-2588

c.rguez@claro.net.do

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

footer